HERPES ZÓSTER
¿Sabes de qué se trata el Herpes Zóster? ¿Cómo se contrae? ¿Sabes si es contagioso? ¿Conoces los síntomas o el tratamiento?
Esencial mujer a través de este artículo intentará contestar a estas preguntas y disipar tus dudas.
Herpes Zóster se trata de una erupción vesicante (una sustancia que produce ampollas en la piel) además de ocasionar mucho dolor debido al virus varicella-zóster, que es el causante de la varicela.
Cuando un individuo contrae la varicela, el virus permanece oculto, aparentemente inactivo pero latente en ciertos nervios del cuerpo y es proclive a reactivarse después de muchos años. No hay estudios claros de porqué se vuelve activo el virus en algunas personas.
El Herpes Zóster puede desarrollarse a cualquier edad, pero hay más probabilidades de activar esta afección en estos casos concretos: Si se tienen más de 60 años. Si se tuvo la varicela antes de cumplir el primer año de edad. Si el sistema inmunitario se encuentra débil debido a medicamentos o alguna enfermedad.
Si una persona adulta o un niño, tienen contacto directo con alguien que tenga Herpes Zóster y no han padecido de varicela en su infancia y además no fueron vacunados contra la misma, pueden desarrollar la varicela pero no el Herpes Zóster.
Existe un amplio abanico de síntomas, el primero de ellos es un dolor agudo en un solo lado del cuerpo
acompañado de un cosquilleo o ardor, esto ocurre antes de aparecer la erupción. Seguidamente empiezan a aparecer pequeñas ampollas que se rompen y forman unas úlceras que se secan creando costras que caerán al cabo de dos o tres semanas. La cicatrización suele ser muy lenta.
Otros síntomas son: Dolores abdominales y muchos escalofríos, caída del párpado que dificulta el movimiento ocular, malestar general, dolores articulares, dificultad para mover algunos músculos faciales, fiebre, lesiones en los genitales, dolores de cabeza, inflamación en los ganglios linfáticos, problemas de visión y pérdida del sentido del gusto.
La erupción se asienta normalmente en la parte frontal de la región ventral o en el pecho, pero también puede abarcar partes del rostro, ojos, boca y oídos.
Es imprescindible un rápido diagnóstico para obtener máximos resultados con el tratamiento.
El tratamiento consiste primeramente en un medicamento antiviral que será el que combata el virus, ayudará a disminuir el dolor y acortará el curso de la enfermedad. Muy importante que comience a tomarse al cabo de las 24 horas de sentir el dolor o el ardor y antes de las primeras apariciones de las ampollas. Algunas personas necesitarán que este tratamiento les sea administrado por vía intravenosa por ser un caso más grave. También se reforzará el tratamiento si lo requiere la gravedad del mismo, con medicamentos antiinflamatorios fuertes denominados cortiscosteroides, aunque éstos no funcionan en todos los pacientes. Se refuerza el tratamiento con antihistamínicos y analgésicos. Las compresas frías, los baños calmantes y lociones específicas, ayudan a aliviar las molestias debidas a la picazón del paciente.
El Herpes Zóster, suele desaparecer a las dos o tres semanas y en muy raras ocasiones suele reaparecer. Existen pacientes a los que el virus les ha atacado de forma más virulenta, en estos casos las complicaciones pueden abarcar desde ceguera, sordera, sufrir otro ataque de Herpes Zóster, infección en la sangre y cutánea e incluso Síndrome de Ramsay Hunt, si el Herpes Zóster afectó a los nervios de la cara del paciente. Si el virus afecta a los nervios motores, se puede presentar debilidad o parálisis temporal, en algunos casos podría ser permanente.
Nieves Angulo – Esencial mujer
Enlaces: es.wikipedia.org/wiki/Herpes_z%C3%B3ster
