ESPIRITU NAVIDEÑO (XIV)
Día 5 de Enero.
Del diario de Julia.
Ufff!!!. Que días llevo, la venganza agota.
Después de llamar al 091, nos quedamos en el coche viendo los acontecimientos. La policía llegó, entre un tumulto de voces, gritos e insultos proferidos por los vecinos, a esas alturas, algunos ya estaban en la calle en bata y zapatillas. La policía después de echar un vistazo al coche, obligaron a Vicente a abandonar el vehículo, pero éste permanecía en estado “semi comatoso”, no podían con él, le apoyaron como pudieron en el coche y le estuvieron cacheando, de manera infructuosa, porque debido a los somníferos y el alcohol, Vicente no podía mantenerse en pie, la policía le metió en el vehículo policial después de quitarle las llaves de su propio coche y le condujo a comisaría en el asiento trasero y esposado. Nosotras nos quedamos en el coche de Rosa, con sentimientos encontrados, por una parte nos daba pena la situación de Vicente y por otra, realmente nos sabía a poco. Los vecinos se fueron yendo a sus casas poco a poco, todos, sin excepción, se querían “comer” a Vicente, todos sin excepción le fueron insultando y la policía tuvo que hacer esfuerzos titánicos para evitar un linchamiento popular. La gente cuando está en grupo es muy salvaje, se vuelven animales.
A las dos horas aproximadamente de llevarse la policía a Vicente, Hada recibió una llamada en su móvil de una comisaria, la preguntaron si conocía a Vicente, si era su esposa y si respondía por él y que tenía que ir a recogerle a... y la dieron una dirección. Por supuesto Hada fue sola y quedó en que nos llamaba al día siguiente para contarnos todo.
Al llegar a comisaría se encontró con un Vicente, demacrado, ido y asustado, entre otras cosas y para abreviar, Hada tuvo que pagar una multa para llevárselo a casa y Vicente perdió todos los puntos del coche y la retirada del carnet por una temporada, salió con una citación para comenzar a dar clases de conducción y civismo; Ya en el coche de Vicente, que conducía Hada, éste la explicó que no entendía que le había pasado, que lo último que recordaba es que estaba con unos amigos celebrando el nuevo año y apareció en comisaría, por supuesto mentía.
Según nos contó Hada, nada más llegar a casa él se fue a la cama diciendo que estaba agotado y ya hablarían e insistiendo en que no recordaba nada.
Quedamos en volver a vernos las tres para llevar a cabo el segundo plan de venganza, no pensábamos hacerlo si Vicente confesaba, pero en vista de sus mentiras e indiferencia, el cuerpo nos pedía más vendetta.
Todo esto ocurría el día 3 de Enero, Rosa y yo nos despedimos hasta el día siguiente, yo llevaba todo el día fuera de casa y aunque dejé a Joaquín una nota, seguro que estaba preocupado.
El día 4 por la mañana, amaneció un precioso día invernal, frío pero con un maravilloso sol, era casi como una señal que nos incitaba a seguir adelante con nuestro plan.
Volvimos a vernos en casa de Rosa, yo por mi parte, dejé una nota a Joaquín explicándoles que también este día estaría ausente y le dejé comida en el frigorífico. Era en casa de Rosa donde íbamos a llevar a cabo la segunda venganza, teníamos que atar algunos cabos y perfeccionar el plan, la verdad he de decir que mientras hacíamos los planes, no parábamos de reír las tres, cada vez nos caíamos mejor y nos compenetrábamos de maravilla.
El plan consistía en lo siguiente; Esta vez sería Rosa quien llamaría al desgraciado y le haría ir a su “nidito” con promesas incitadoras, jajaja...la verdad casi no puedo escribir de la risa al recordar todo de nuevo, fuimos un poco sádicas, ya lo sé, pero el repugnante se merecía eso y mucho más.
Por supuesto el ínclito aceptó la cita y llegó a casa de Rosa de lo más perfumado, siempre se embadurna de colonia cuando tiene una cita amorosa, la verdad es que marea, se pasa un poco en la cantidad. Para lo que había pasado el día anterior no tenía mal aspecto, pero cuando termináramos con él, no le iba a reconocer ni su madre.
Me canso de escribir, seguiré más tarde, mi Joaquín sigue feliz.
Del diario de Joaquín.
Mi madre tampoco apareció ayer por casa, está muy misteriosa. Yo compré los regalos de Elsa y mi madre, espero que les gusten. La verdad es que no escribo mucho porque no tengo mucha variedad y acontecimientos, solo decir que soy inmensamente feliz y que estoy viviendo en una nube, de la que espero no caer.
Esencial mujer

Davedan Swars dijo
Un vengativo espíritu navideño, este.
13 Enero 2012 | 08:43 PM