¿QUÉ HACER?
En un artículo anterior Esencial mujer, analizaba la importancia de prevenir las enfermedades a través de revisiones periódicas.
A veces con las revisiones no basta, no es suficiente, de pronto y sin previo aviso te toca padecer una terrible enfermedad y la sufres tú y de otra manera distinta los tuyos.
¿Qué hacer cuando el médico te da la mala noticia y te notifica que la dolencia es grave?
Ante una situación tan triste cada ser humano reacciona de una manera. Afloran una serie de sentimientos que van desde una inmensa pena, hasta una absoluta incomprensión e ineludiblemente te preguntas ¿por qué yo, por qué a mí?
Pasados los primeros momentos de confusión, se debe agarrar al toro por los cuernos y hablar abiertamente con el especialista y no parar de hacer preguntas y más preguntas.
¿Hay tratamiento?
¿Cuál es el mejor en mi caso?
¿Cuándo comienzo?
¿Qué tiempo de duración tiene?
¿Hay terapia alternativa?
Y por supuesto tener una actitud positiva, no es que esta actitud cambie el diagnóstico, ni tan siquiera te salvará la vida en caso de que la noticia sea de desesperanza, pero si que te ayudará a ti y los tuyos a afrontar de una manera distinta la enfermedad y desde luego en caso de que no sea mortal, te ayudará a seguir adelante, a luchar a brazo partido por arañar un minuto más de vida.
El minuto, hace horas, las horas días y los días se convierten en meses que se transforman en años.
Muchas personas viven y nos lo cuentan.
Se una de ellas.
Esencial mujer
